La competencia
Jim Thorpe, un joven indio de Oklahoma, fue discriminado, en tiempos donde lo diferente era considerado nocivo, la discriminación como único lenguaje.
En los Juegos Olímpicos de 1912, Jim representaba a su país, Estados Unidos de Norteamérica, en atletismo. Fue una mañana difícil. Le robaron sus zapatos deportivos. Era el día de la competencia y debía dar solución a su principal problema. Encontró unos zapatos viejos y uno de los dos era demasiado grande. Su espíritu deportivo no encontró
obstáculo, tuvo que utilizar un calcetín extra. Así compitió y marcó un claro mensaje al mundo. Con esos zapatos ganó dos medallas de oro .

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